Todo comienza cuando la abuela de Sara le regala por reyes un bastidor en lugar de una Barbie, a sus 4 años. Desde entonces pasa cada rato libre entre agujas y ganchillo, ovillos e hilos.

Una tarde de domingo, Jorge y Sara deciden que están preparados para cuidar de una perrita que no llega a alcanzar el kilo y medio de peso,llamada Frida: todo temblor. Ante eso, Sara se pone manos a la obra para impedir que Frida pase frío, fabricando sus primeros jerseys a crochet, ya que por su reducido tamaño, era misión imposible encontrar prenda que se ajustase a su cuerpecito.

Gracias a su formación en el campo del diseño, especialidad en interiores y al equipo que forma con Jorge, de profesión arquitecto, sus creaciones comienzan a destacar por el diseño y particularidad, que ambos plasman en cada una de sus prendas.

Es así como nace Fridavestida, un concepto de ropa y accesorios fabricados 100% a mano con mucho cariño y paciencia, que tiene como finalidad llenar las calles del mundo de perritos modernos y presumidos.

PERRA CALLEJERA

En noviembre de 2016, llega una de las experiencias más maravillosas vividas por el equipo Fridavestida, la adopción de Gala: una preciosa galga blanca que, a pesar del miedo que reflejaban sus ojos, concentra el concepto puro de dulzura y cariño, en un cuerpo de cuatro patas.

Es así como nace el proyecto Perra Callejera, una marca creada desde la ilusión y cuya finalidad es la de satisfacer las necesidades de un colectivo tan especial como los galgos, whippet o piccolos, cuya peculiar morfología se diferencia a la del resto de perros.

En Perra Callejera, queremos llenar las calles de galgo urbanos y felices.

Porque #sergalgomola.

perra callejera